JUAN DAVID CASTILLA
XALAPA, VER.- En el estado de Veracruz se contabilizaron 668 fosas clandestinas en el periodo de 2006 a abril de 2023, así lo dio a conocer la organización Causa en Común, la cual también ubicó a Veracruz en el primer lugar a nivel nacional.
Le siguen Tamaulipas (554), Sinaloa (484), Chihuahua (415) y Colima (351). Además, existen 293 fosas clandestinas en los que no se especifica la entidad de hallazgo.
“El hallazgo de fosas clandestinas se ha convertido en un hecho recurrente en los últimos años. El auge de este fenómeno criminal se ha vuelto particularmente relevante para las labores de búsqueda de personas, dado que la exhumación de cadáveres y restos suele conducir a la identificación de personas reportadas como desaparecidas. Ciertamente, ello subraya la urgente necesidad de incrementar las capacidades forenses de las fiscalías. La ausencia de avances en este rubro explica en buena medida el surgimiento de diferentes colectivos de familiares buscadores”, se lee en el informe.
Causa en Común señaló que no existen informes oficiales, exhaustivos y actualizados, que documenten la cantidad de fosas clandestinas halladas y los resultados del procesamiento de los cadáveres y restos humanos recuperados.
“La falta de estos datos es resultado del incumplimiento de la FGR respecto a su obligación de elaborar el Programa Nacional de Exhumaciones y de operar en tiempo y forma los registros de personas fallecidas no identificadas y de fosas”, indicó.
En 2020, se registraron al menos mil 350 hallazgos de fosas clandestinas, 556 en 2021, 290 en 2022, 297 en 2023, y 244 en 2024, sumando al menos 2 mil 737 fosas.
CADÁVERES
El Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana, contabilizó el hallazgo de 4 mil 701 cadáveres y 6 mil 072 restos humanos dentro de fosas clandestinas durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
Destacan entidades como Jalisco, con 808 cadáveres recuperados de fosas clandestinas, Sonora, con 578 cuerpos exhumados, Guanajuato, con 536, Colima, con 417, Veracruz, con 226 y Guerrero, con 198.
A pesar de que el Estado mexicano ya había ratificado tratados internacionales que refrendan su obligación de prevenir, investigar y sancionar la desaparición forzada de personas, el tema no figuró en la agenda legislativa nacional sino hasta el año 2014, a partir de la desaparición de 43 normalistas en Guerrero.
“Previamente, y en respuesta a las sentencias de tribunales internacionales, el gobierno mexicano impulsó medidas que resultaron en esfuerzos aislados, insuficientes para reconocer y atender la completa dimensión del problema”.
Programas como "Dar Contigo", o la creación del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas, carecieron de presupuestos adecuados y mecanismos efectivos de articulación con las instituciones de seguridad y procuración de justicia.
De acuerdo con la Ley General, en las estructuras de las 32 fiscalías estatales y de la FGR deben existir fiscalías especializadas en la persecución de los delitos de desaparición forzada y desaparición cometida por particulares.
Estas instituciones son responsables de recibir las denuncias y realizar las investigaciones correspondientes. De acuerdo con la Ley General, las 32 fiscalías debían de estar constituidas para febrero de 2018; sin embargo, a febrero de 2025, cinco entidades federativas aún no cumplían con dicha obligación.
Aunado a lo anterior, no existe ningún seguimiento oficial sobre el desarrollo y desempeño institucional de las 27 fiscalías especializadas existentes.
DESAPARICIONES
“Históricamente, México no ha contado con una política institucional efectiva en torno a la desaparición de personas, incluyendo medidas de atención y reparación a las familias. Es en ese contexto que las cifras oficiales de personas desaparecidas han sido motivo de controversia”, refiere Causa en Común.
Como ocurre con cualquier otra base de datos sobre incidencia delictiva en nuestro país, existen problemas de subregistro originados por la desconfianza ciudadana hacia las instituciones, por la inexistencia de mecanismos y canales de denuncia seguros, por el mal procesamiento de las denuncias y por la probable manipulación de los reportes de incidencia por parte de las fiscalías.
El Registro Nacional Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), administrado por la CNB, constituye el único instrumento oficial para aproximarse a la magnitud del fenómeno.
“Este registro se alimenta a partir de los reportes y denuncias recabadas por las Comisiones de Búsqueda y fiscalías estatales y federales que integran el SNB. Además, como lo estipula la Ley General, el RNPDNO debe permitir el cruce de información con otras bases de datos oficiales, identificar coincidencias y generar indicios sobre el posible paradero o la condición de la persona desaparecida, con los cuales orientar las labores de búsqueda.
BÚSQUEDA
Un grupo de personas mantiene las jornadas para la búsqueda de sus familiares de desaparecidos en 12 municipios de la región de Xalapa, la capital del estado de Veracruz.
Se trata de integrantes del colectivo de búsqueda “Solecito Veracruz”, quienes han llevado a cabo una jornada de difusión, colocando fichas y fotografías de sus seres queridos.
Esto lo realizaron en el parque Benito Juárez de la ciudad de Xalapa, Veracruz, acciones que han replicado en otros municipios de la zona.
Se busca hacer visible el caso de sus familiares para que la gente los reconozca y en caso de tener información, la proporcionen para su localización.
Lilia Almanza García busca a su hermano Alfredo Román Arroyo García, quien desapareció desde el 18 de julio de 2011 junto con Edilberto Hernández Téllez.
“Seguimos en la búsqueda hasta encontrarlos. La mayoría de colectivos somos de hace más de cuatro años que buscamos a nuestros familiares. Somos de larga data. Llegamos a Xalapa y venimos recorriendo desde Misantla”, añadió.
Las personas también han recorrido localidades de Chiconquiaco, Misantla, Naolinco y Jilotepec, por mencionar algunos municipios de la región capital de Veracruz.
Mencionaron que las jornadas concluirán en Las Trancas, en las inmediaciones de Xalapa y Emiliano Zapata, lugar donde Alfredo Román desapareció hace más de 13 años.
Al momento de su desaparición, Alfredo tenía 33 años de edad y Edilberto 26. Ambos viajaban a bordo de una camioneta negra Jeep-Cherokee.