- El proceso pasado más del 50 por ciento de ellas sufrieron acoso, ciber-persecución o distribución de material íntimo.
Yhadira Paredes
Xalapa, Ver.- Más del 50 por ciento de las mujeres que participaron en el proceso electoral federal y algunos locales como candidatas sufrieron violencia digital, con el objetivo de bajarlas de la contienda, reveló la promotora de la Ley Olimpia, Olimpia Coral Melo.
En entrevista, dijo que las mujeres candidatas fueron víctimas de manera digital, desde acoso, organización de bots para darles ciber-persecución, hasta menospreciar su carrera política o su intención pública a través de la difusión y distribución de material íntimo.
“O la hipersexualización de su cuerpo a través de imágenes montadas sobre ellas, por lo que es necesario hacer el llamado para evitar este tipo de acciones o incluso a los medios de comunicación, al hacer las notas de violencia digital donde se usan una mujer semidesnuda para ilustrarlas”.
En ese sentido, Olimpia Coral advirtió que todos somos responsables de evitar la violencia digital, no solo las autoridades procuradoras de justicia.
Destacó que una frenta directa de la Ley Olimpia es hacer responsable a una tercera parte, pues ya se habló a los congresos estatales, a las fiscalías, pero aunque se tenga una ley “excelsa”, protocolos y jueces preparados, igual los ministerios públicos, si no se hacen responsables las empresas digitales.
“Si no hacemos responsables a un algoritmo patriarcal que tiene sesgos importantes de reproducción, automatización de violencia contra las mujeres en espacios digitales, aun con la mejor ley, de nada sirve si las plataformas digitales no toman responsabilidad”.
Olimpia Coral Melo recordó que recientemente se llevó a cabo una cumbre latinoamericana de defensoras digitales, donde se hizo el llamado a las empresas digitales.
Y es que, dijo, el 60 pro ciento de las denuncias que se hacen por Ley Olimpia no han tenido una vinculación a proceso por falta de pruebas, las cuales dependen de la aportación que den las plataformas digitales, que no lo hacen.