2 de Enero de 2026
 

Los campesinos están “entre la espada y la pared”

 

 

* En relación al uso del glifosato, una sustancia ampliamente usada para el control de malezas en las parcelas, pero que se encuentra en proceso de prohibición

 

Facundo Bartolo Salazar

 

Martínez de la Torre, Ver.- Los productores están entre la espada y la pared, en relación al uso del glifosato, una sustancia ampliamente usada para el control de malezas en las parcelas, pero que se encuentra en proceso de prohibición, puesto que se ha demostrado que es un químico cancerígeno, y por lo tanto ya no debe circular en el mercado para el próximo año 2024.

Al estar en puerta la citada prohibición del glifosato para la fumigación de malas hierbas y pastos, una práctica que había dado buenos resultados, sobre todo en huertas de cítricos, por la duración de sus efectos, al atacar follaje y también raíces de las plantas indeseables, la Secretaría de Agricultura (Sagar) ha implementado cursos con el propósito de que los productores aprendan a elaborar productos orgánicos para el control de malezas.

Desafortunadamente, resulta que los propios citricultores opinan que ese cambio tan drástico en sus labores los pone en desventaja, pues su producción se reducirá, en lugar de aumentar, y esa situación los podría afectar en gran medida. Añadieron los declarantes que podría ser muy largo el tiempo en que el grueso de los productores logre estabilizar su producción en huertas con el uso de las nuevas sustancias orgánicas y los nuevos métodos de control de malezas.

Dada la situación, los productores a estas alturas han tomado la decisión de comenzar a usar sustancias orgánicas recomendadas para el control de malezas en un 50 por ciento, pero la otra mitad del control la seguirán llevando a cabo con herbicidas químicos, tal como lo han hecho desde hace muchos años.

Reconocieron que, efectivamente, ya hay presiones incluso en las empacadoras para que se deje de utilizar el glifosato para el control de malezas, pues esa sustancia deja rastros en la fruta, principalmente limón persa. Sin embargo, sostuvieron los productores que continuarán visualizando la mejor manera de abordar la situación, insistiendo en que el uso del glifosato les daba ventajas que difícilmente podrán tener con otras sustancias. Destacaron también que existen otros productos que están autorizados para el control de malezas, pero que son muy caros en comparación con el glifosato, siendo esta situación que las coloca fuera del alcance de sus bolsillos.


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