
-Sin ningún tipo de ayuda oficial, sobreviven gracias a la caridad de los ciudadanos
Por Miguel Bautista
Como si fueran ciudadanos de segunda, los indigentes son una imagen a la que la sociedad martinense se está acostumbrando, y es que son estos quienes siguen abandonados a su suerte, pues continúan sin ningún tipo de ayuda existencial que pueda mitigar su necesidad.
Lamentable o afortunadamente son los ciudadanos de buen corazón los únicos que en ocasiones les brindan un plato de comida y es así como comúnmente sobreviven estos seres en infortunio.
Es en varias partes de la ciudad donde se pueden ver o encontrar a estos indigentes durmiendo e incluso mendigando, lo que hace notorio que muchos de ellos ya fueron abandonados por sus familiares o incluso otros que no se saben si tienen alguno que pueda volver a hacerse cargo de ellos.
En esta temporada invernal también se hace evidente que están desprotegidos y pueden incluso perecer debido a las bajas temperaturas, ya que la mayoría duerme sobre las banquetas o a la intemperie y se cubren con periódicos o abrigos regalados.
En el municipio existe una mezcla entre, alcohólicos, drogadictos y enfermos mentales que comen lo que encuentran, duermen donde pueden, hacen sus necesidades en cualquier rincón, en suma, sobreviven de milagro, ciudadanos que nadie reclama, que ninguna instancia atiende cabalmente, que en términos de políticas públicas parecen no existir, pero ahí están en el paisaje urbano.