
-Por las repercusiones tanto económicas, como biológicas que ese cambio tiene en las personas, sin tener un beneficio palpable
Por Facundo Bartolo Salazar
Sería positivo retirar el Horario de Verano, por las repercusiones tanto económicas, como biológicas que ese cambio tiene en las personas, sin tener un beneficio palpable, al menos en lo que se refiere al ahorro de energía, que es la razón principal para que de la primera semana de abril a la última de octubre la gente se levante más temprano que a la hora habitual, expuso Federico Pérez Gómez, integrante del Consejo Consultivo de la CFE.
Expresó que “los senadores ya están proponiendo eliminar ese horario de verano, por lo que ya sabemos, el levantarse más temprano que el horario norma implica consumir más energía eléctrica para que la mayoría de las personas pueda iniciar sus actividades diarias, lo cual no es para nada un ahorro”.
Añadió que si la profesión u oficio lo requiere, se deben iniciar los trabajos una hora antes, habiendo iniciado el horario de verano en el sexenio de Ernesto Zedillo, que al igual que Carlos Salinas pertenecen a la línea neoliberal, significando ello seguir todas las indicaciones de los duelos del dinero en el mundo.
Pérez Gómez indicó que solamente Sonora no aceptó el llamado Horario de Verano, lo cual provoca que en una temporada en verano, haya una diferencia de dos horas entre esa entidad y el centro del país. Recordó que en su momento, ese horario fue anunciado con bombo y platillo, pues supuestamente con eso se lograrían ahorros en energía y en dinero, lo cual nunca se ha reflejado en los bolsillos de los ciudadanos.
Dada la situación, el entrevistado opinó que sería plausible que el Senado acordase la eliminación del Horario de Verano, pues debería dejarse la oportunidad a las personas para vivir y dormir con el horario normal. Lo anterior, porque con esa modificación de horario se alteran los tiempos biológicos, principalmente lo relacionado al sueño porque se altera la producción de melatonina en el cerebro. Eso podría repercutir en la salud de los seres humanos en general, por lo cual serán felicitados los senadores que acaben con ese horario que no beneficia, sino que podría perjudicar a los ciudadanos.