30 de Agosto de 2025
 

Madre mexicana es nuevo símbolo de deportados

NOGALES, Son.- Guadalupe García de Rayos, de 32 años, madre de dos adolescentes y originaria de Acámbaro, Guanajuato,  fue deportada este jueves desde Arizona, Estados Unidos, en donde ha vivido y trabajado durante los últimos 18 años, a Nogales, Sonora.

“Ellos dicen que soy criminal porque trabajo, no se me hace justo”, expresó Guadalupe en declaraciones a la prensa a su llegada a territorio mexicano.

Indicó que espera contactar a su abogado para poder ver a sus hijas y a su esposo. “No he podido hablar con ellos, todo fue muy rápido, querían deportarme al instante”, destacó.

García de Rayos dijo que primero fue víctima de la política antiinmigrantes  de Joe Arpaio y ahora del presidente  Donald Trump.

Aseguró que no le permitieron avisar a su familia ni le dieron derecho a un abogado, por lo que piensa que las autoridades migratorias ya tenían lista su orden de deportación, ya que ha realizado activismo promigrante en la Organización Puente de Phoenix, Arizona.

La historia de Guadalupe inició en 1994, cuando a los 14 años llegó a EU como inmigrante sin documentos junto con su familia.  En 2008, cuando trabajaba en un parque acuático, fue detenida en una redada ordenada por el sheriff de Maricopa, Joe Arpaio; hallaron que tenía papeles falsos, que es un delito. Por eso estuvo detenida tres meses en una prisión del condado  y  tres más en un centro de detención para migrantes.

En 2013 una corte de inmigración ordenó su deportación, pero se acogió al programa de Familia Unida del ex presidente Barack Obama, en el que se le otorgó un permiso de trabajo. Desde entonces, cada año debía cumplir con un registro ante los oficiales del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en Phoenix, Arizona, pero el miércoles, cuando acudió, quedó detenida.

Su detención generó protestas de la comunidad, que la noche del miércoles exigía su liberación, las cuales concluyeron en la madrugada con un saldo de siete detenidos. Activistas denunciaron que la deportación de García de Rayos es resultado de la política de Trump de expulsar a inmigrantes sin permiso de residencia

“Ahora vivimos en una nueva era, una era de guerra contra los inmigrantes”, dijo al “New York Times” el abogado Ybarra Maldonado.

Su caso, que es seguido por medios de cobertura nacional  en EU, se ha convertido en un símbolo de la política de mano dura con la inmigración del presidente de EU. “El trato de la administración Trump a Guadalupe García de Rayos prueba que sus agentes están persiguiendo una política de deportación total, inexorable y sin prioridades como se destaca en su orden ejecutiva para la seguridad interior”, manifestó la organización America's Voice.

“Lupita es sólo el primer caso de gran repercusión mediática. Es indignante ver que una madre común es tratada como un peligro para EU. No lo es”, dijo Lynn Tramonte, vicedirectora del Fondo para la Educación de America's Voice. “Estados Unidos, despierta: ésta es la forma que adopta la deportación masiva”.

Para Trump, los indocumentados prioritarios para deportación son todos los que tengan antecedentes policiales, independientemente de la gravedad de los mismos, sostienen  organizaciones de derechos civiles. Él los ha cifrado en unos 3 millones de los más de 11 millones  sin papeles que hay en el país.

“El caso de la señora García fue revisado en múltiples niveles (...) y los jueces sostuvieron que no tiene una base legal para permanecer en EU. El ICE continuará centrándose en identificar y expulsar a individuos con condenas por delitos que tienen órdenes finales de expulsión emitidas por las cortes de inmigración de la nación”, señaló el organismo en un comunicado.


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