29 de Agosto de 2025
 

Javier Duarte, una historia incompleta

 

Redacción Telenews

Primera parte

De ser parte de la renovación generacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), uno de los gobernadores más jóvenes del país y promesa política, Javier Duarte de Ochoa pasó a convertirse como resultado de su mal gobierno, acciones ilegales y torpezas políticas, en el gobernante más censurado en la historia reciente del país, en el gobernante más corrupto en la historia de México y en el villano favorito de la nación que más repudia la opinión pública.

Duarte de Ochoa elevó a prioridad de la agenda pública nacional el tema de la corrupción, junto con los casos de otros ex gobernadores de su generación como Rodrigo Medina de Nuevo León, César Duarte de Chihuahua, y Roberto Borge de Quintana Roo.

Con su homólogo quintanarroense, Javier Duarte encontró, todo indica, un amigo y un aliado político, pero también un socio para desarrollar negocios que les dejarían grandes beneficios económicos.

Es precisamente en Quintana Roo donde aparece un proyecto multimillonario en donde figuran personas vinculadas oficialmente a Javier Duarte de Ochoa, y en el que grandes los nombres de importantes inversionistas nacionales quienes planean realizar un desarrollo turístico que busca ser uno de los más importantes del Caribe.

Telenews ha dado seguimiento a este tema, que poca o nula atención ha tenido por parte de las autoridades en relación a Javier Duarte y que tal vez dará luz a un esquema mediante el cual se llevan a cabo grandes negocios ilegales en México a plena luz.

Caso Duarte, La historia que nos han contado

Empujado por su inexperiencia política, su falta de carácter y ambición desmedida, el otrora joven promesa de la política marcó su destino y hoy es uno de los hombres más buscados, al menos eso dice la versión oficial, en México y 190 naciones más, acusado de peculado, desvío de recursos y delincuencia organizada.

El 13 de octubre del año pasado, avisado por sus abogados de que estaba por emitirse una orden de aprehensión en su contra, Javier Duarte de Ochoa se esfumó de Veracruz, acompañado por su esposa Karime Macías, huyó y escapó dejando en Veracruz un caos financiero y político como sello imborrable de su gestión.

A casi cinco meses de su escape, las autoridades han sido incapaces de localizarlo, la PGR asegura que es cuestión de tiempo para que el político prófugo aparezca; más la larga ausencia ha derivado en especulaciones distintas que van desde un acuerdo político al más alto nivel para permitir su fuga, hasta la versión de que el ex gobernador no aparecerá nunca porque ya está muerto.

Muchas de las conductas ilegales atribuidas a su gobierno y los malos resultados de su gobierno que agraviaron profundamente a los veracruzanos, aunado a la derrota política en junio del 2016 que acabó con la hegemonía de décadas del PRI en Veracruz, convirtieron a Javier Duarte en un caso emblemático de corrupción e impunidad.

Todo lo difundido hasta ahora sobre el caso Duarte ha querido centrar el tema en Veracruz, en el saqueo a las arcas estatales, en el desvío, se afirma, de miles de millones de pesos que habrían sido usados para comprar lujosos y caros inmuebles en distintas partes de México, en Estados Unidos y España.

Convertido en una trama política, el caso Duarte es más un expediente periodístico que una investigación judicial.

De manera constante salen a relucir datos aislados del actuar del exmandatario, se reeditan las acusaciones en su contra, aparecen testigos protegidos que pactan impunidad a cambio de revelar el modus operandi del político más corrupto de México.

Un político que fue capaz no solo de saquear impunemente durante seis años a un estado sin que nadie lo notara o lo impidiera, que pudo diseñar una enmarañada red financiera que le permitió mover miles de millones de pesos sin que fuera detectado por el sistema financiero, y que logró tranquilamente evadir la acción de la justicia, al menos hasta ahora.

En una danza de datos y cifras que sólo sirven para el consumo de la opinión pública, se afirma, sin información ni resultados oficiales, que hay diversas líneas de investigación en torno al caso.

La filtración periodística es el instrumento utilizado para mantener vivo el caso Duarte.
De acuerdo a versiones oficiales, se han devuelto al estado 700 millones de pesos, que habrían sido desviados por Duarte, se informó que “honestos” y anónimos empresarios regresaron al erario público de Veracruz recursos que obtuvieron de manera ilegal sin ellos saberlo, claro está.

Se presume por parte de los gobiernos federal y estatal, la entrega de la tercera parte, sí leyó usted bien, la tercera parte del rancho Las Mesas ubicado en Valle de Bravo estado de México que de acuerdo a datos periodísticos, costó 200 millones de pesos, 120 millones más que la Casa Blanca de la familia presidencial, propiedad en la que fueron invertidos recursos desviados de las empresas fantasmas creadas en el gobierno de Javier Duarte.

A la fecha, nadie ha explicado porque únicamente una tercera parte de esa propiedad fue reintegrada al patrimonio veracruzano. ¿A quién o quienes pertenecen más de la mitad de ese rancho?

Hasta ahora, oficialmente, la acusación de peculado, desvío de recursos, y delincuencia organizada que pesa sobre Javier Duarte y nueve cómplices más, está basada en la triangulación de recursos para adquirir el rancho Las Mesas, vía la compra de terrenos en un lujoso fraccionamiento y club de golf, propiedad de la Familia Mouriño, en Campeche.

El 18 de octubre del 2016 se informó que por el caso Duarte, habían sido detenidas Nadia Isabel Arzate Peralta y Elia Arzate Peralta, empresarias del Estado de México que, según la PGR, fueron quienes lavaron el dinero proveniente de empresas fantasmas de Duarte para adquirir el rancho de Las Mesas.

El pasado 17 de enero, la PGR solicitó al juez federal encargado del caso, un plazo de tres meses más para terminar de integrar el expediente en contra de las supuestas cómplices del exgobernador veracruzano, pues aún no contaba con toda la información necesaria para armar el caso.

El tema de las “empresas fantasma“, revelado en mayo del 2016, por el portal Animal Político, es el eje rector de las investigaciones en contra de Javier Duarte. Una veta que ha sido explotada periodísticamente y que obligó, de acuerdo a fuentes políticas de alto nivel, al gobierno federal al retirarle el apoyo político a Javier Duarte.

“El tema de las ‘empresas fantasma’, es el menos importante, el saqueo real de Veracruz se dio con el desvío de recursos federales”, afirman las fuentes consultadas.
“ Y además no va a pasar nada”, dicen pesimistas.

Tras la derrota en la elección para gobernador, y en medio de una serie de desatinos políticos del todavía mandatario veracruzano, el 11 de octubre Javier Duarte se reunió con el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien le informó que su situación era insostenible y que debía pedir licencia para enfrentar las acusaciones en su contra. Le ofreció justicia y gracia, y en ese momento pactó la entrevista en Televisa donde hizo el anuncio de que se separaría de su cargo.

Las autoridades federales han evitado indagar las redes y vínculos del ex priista con otros proyectos y otros actores políticos y económicos del país.

Hasta el día de hoy, no solo Javier Duarte ha evadido la acción de la justicia, pareciese que el círculo de cómplices es igual de hábil y escurridizo que el exmandatario y las autoridades muy poco eficaces para dar con el paradero del grupo de corruptos más buscado de México.

Las dos mujeres detenidas que se presume eran simples prestanombres, es el único golpe que ha dado la PGR.

De Moisés Mansur Cisneros, Rafael Gerardo Rosas Bocardo, Santa Bartolo Acuña, Miguel Velázquez Nieva, Javier Nava Soria nada se sabe, y las autoridades parecen haberse olvidado de ellos.

La más reciente entrega para consumo y entretenimiento de la opinión pública, es el pacto que habría hecho la PGR, que no ha sido confirmado oficialmente, de José Juan Janeiro Rodríguez, identificado como el principal operador financiero de Javier Duarte, y quien según versiones se habría entregado voluntariamente en España a las autoridades mexicanos, y a cambio de que se cancelara la orden de aprehensión en su contra.

Ofreció, cuentan periodistas, entregar toda la información que posee sobre cómo, cuándo y dónde Javier Duarte desvió miles de millones de pesos del erario veracruzano.

Pero el caso Javier Duarte, tiene aristas no exploradas públicamente.

En los próximos días, en Telenews publicaremos otra ruta de negocios en lo que estaría involucrado Javier Duarte.


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