Agencias
WASHINGTON, EU.- Contra las afirmaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que su predecesor en el cargo, Barack Obama, ordenó que lo espiaran, no hay indicios de ello, afirmó este jueves el Comité de Inteligencia del Senado, que se unió así a las dudas manifestadas respecto al supuesto espionaje en la Torre Trump durante la pasada campaña electoral.
El senador republicano Richard Burr, presidente del comité; y el demócrata Mark Warner, vicepresidente, dijeron en un comunicado que no hay “ indicios de que la Torre Trump fuera objeto de una vigilancia por parte de ningún elemento del gobierno de Estados Unidos ni antes ni después del día de las elecciones de 2016”.
El comité del mismo ramo en la Cámara de Representantes, varios ex agentes de inteligencia y el propio director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), James Comey, se expresaron en términos similares en días pasados.
Trump sigue creyendo que fue espiado y espera poder demostrarlo en los próximos días, en una cruzada que de momento no ha obtenido ningún resultado más allá que alimentar más teorías de la conspiración. Su portavoz, Sean Spicer, volvió a su lenguaje más agresivo y lleno de confrontación para asegurar que el presidente “sigue defendiendo” su acusación, que de ser verdad supondría que Obama hubiera incurrido en un delito federal. Sin embargo, la Casa Blanca no habla ya de pinchazos telefónicos sino de “vigilancia”.
El Departamento de Justicia solicitó aplazar hasta el lunes la fecha límite para entregar información que respalde las acusaciones de Trump, hasta el momento basadas en reportes de prensa de medios ultraconservadores. Veremos “cosas interesantes” en las próximas dos semanas, dijo el miércoles Trump.
En tanto, el senador Dan Coats se convirtió en el nuevo director nacional de Inteligencia de los EU tras superar la votación en el Senado (85-12).