
El pasado 3 de enero del año 2026, el continente americano despertó con la noticia de la captura y traslado de Nicolás Maduro, la cabeza del régimen dictatorial de Venezuela, provocando muchas reacciones a nivel mundial, pero de igual manera una incertidumbre por el destino del país sudamericano.
Para comprender la situación, debemos situarnos en el año 1998, cuando en plena crisis económica y hartazgo social, se realizaron elecciones presidenciales en las cuales eligieron a Hugo Chávez, el militar sublevado que estuvo en prisión pero que fue liberado por la amnistía promovida por el expresidente venezolano Rafael Caldera, logrando postularse y ganar la elección al prometer soluciones mágicas e imposibles a todos los problemas que enfrentaba Venezuela, pero que en realidad se convirtieron en propaganda para el nuevo régimen chavista, el cual se consolidó al destruir todas las instituciones y poderes de gobierno, para que Hugo Chávez pudiera concentrar todo el poder.
Cuando muere Hugo Chávez en 2013, toma su lugar el entonces vicepresidente Nicolás Maduro Moros, quien convocó elecciones presidenciales para el 14 de Abril del 2013, mismas que tuvieron sospecha de fraude al haber intervenido de forma visible en las elecciones, pues Maduro ganó con el 50.61% y Henrique Capriles obtuvo el 49.12%, aunado a la crisis económica, represión y la consolidación de un narco estado, provocó un éxodo de ciudadanos venezolanos por todo el continente.
Para el año 2018 se convocaron elecciones presidenciales, las cuales se caracterizaron por la falta de transparencia y la violación de los derechos humanos, además de la imposición de candidatos títere, pues la mayoría de opositores políticos se encontraban en prisión, muertos, desaparecidos o exiliados, y para las elecciones presidenciales del 2024, el fraude electoral fue descarado, ya que se filtraron resultados del Consejo Nacional Electoral que le daban al candidato Edmundo González Urrutia el 67% de los votos, mientras que a Maduro solo tenía el 30%, sin embargo en el comunicado oficial dijeron que Nicolás Maduro había ganado con el 52% de los votos, mientras que Edmundo González solo tenía el 43% de la votación, lo cual confirmó el gran fraude electoral que orquestó el chavismo.
Después de las elecciones del 2024, las cosas empeoraron en Venezuela, ya que muchos países reconocieron la irregularidad de las elecciones y aún más importante, Estados Unidos comenzó la presión hacia el gobierno de Venezuela, la cual en los últimos meses se incrementó al desplegar una flota e interceptar lanchas con drogas en el Caribe, por lo cual en estos últimos 2 meses ya se hablaba de una entrega del poder de una forma u otra, sin embargo en estas últimas semana habían dudas sobre si USA actuaría en contra de Maduro, tomando en cuenta que en navidad Donald Trump ordenó un bombardeo en Nigeria por la persecución a cristianos en el país africano.
No obstante, en la madrugada del 3 de enero, Donald Trump confirmó la captura de Nicolás Maduro junto con su esposa Cilia Flores y su traslado a los Estados Unidos con la justificación de que Maduro no es el presidente de legítimo de Venezuela sino un narcotraficante, siendo algo simbólico porque 36 años atrás capturaron al dictador panameño Manuel Noriega el 3 de enero de 1990.
A raíz de la captura de Nicolás Maduro, las reacciones no se hicieron esperar, ya que presidentes americanos como Javier Milei de Argentina, Daniel Noboa de Ecuador, Santiago Peña de Paraguay, Nayib Bukele de El Salvador, Rodrigo Paz de Bolivia, José Jerí de Perú y José Raúl Mulino de Panamá, reaccionaron positivamente a la captura de Nicolás Maduro, sin embargo presidentes como Gustavo Petro de Colombia, Lula da Silva de Brasil, Gabriel Boric de Chile, Yamandú Orsi de Uruguay, Daniel Ortega de Nicaragua, Miguel Díaz-Canel de Cuba y Claudia Sheinbaum de México, repudiaron la intervención y en algunos casos exigiendo la liberación de Nicolás Maduro, recalcando la polarización política regional.
Por ahora surgen teorías sobre la operación estadounidense en Venezuela, así como incertidumbre por el futuro del país sudamericano ya que aún continúan en el poder Diosdado Cabello, Vladimir Padrino, Jorge Rodríguez y Delcy Rodríguez, actual presidente interina de Venezuela, con la cual se supone tratará el Secretario de Estado Marco Rubio la transición democrática, aunque Delcy Rodríguez ha declarado que es falso que colaborará con USA, Donald Trump confirmó que se harán cargo de Venezuela hasta que puedan tener elecciones, y en caso de que se nieguen a hacerlo, podría haber otro bombardeo.
Es momento de reflexionar ya que ahora existen dos posturas, una la que repudia la intervención estadounidense al violar el derecho internacional con sospecha de intereses petroleros de por medio, y la otra que celebra la captura del narcotraficante Nicolás Maduro, pues queda claro que nadie podría ayudar a los venezolanos más que una superpotencia como Estados Unidos, pues Rusia y China tienen relación cercana con el régimen chavista, y en el caso de México existe desconcierto por la postura de Claudia Sheinbaum al repudiar el hecho, tomando en cuenta que el chavismo ha colaborado con el Cártel de los Soles, mismo que puede comprometer a países como Colombia y México, o ¿Qué opinas?